lunes, 19 de enero de 2026

La Pluma Blanca de Sambria (Cuento Corto) - Parte 3

 


John tomo la pluma con los dedos y se levanto mirandola, luego volvió a mirar hacia adelante. Se metió la pluma en el bolsillo y enseguida emprendio una carrera; con una medio sonrisa y con los ojos temblando de lado a lado, atravezo la salida abismal.

Se detuvo en el pasto del frente de la casa y la miro alzando la cabeza con la boca abierta; estaba seguro que eso era lo que había venido a buscar.

Se acerco a la entrada viendo todo con intriga y preocupación. Cuando estuvo al frente de la puerta la toco un par de veces ¡TOC TOC TOC! ¡TOC TOC TOC! Pero nadie abrio. Asi que decidio probar si podia abrila y la perilla cedió.

Entro y vio que el lugar era muy acogedor, tal cual como el vecino lo había descrito. Pero cuando enfoco la vista en el fondo, vio que habia un hombre de espaldas al final de la sala. Este enseguida dio media vuelta con una tasa de café en la mano, la alzo un poco y le dijo, —Bienvenido.

—Buenos días señor, creo que es a usted a quien estoy buscando. En mi pueblo estamos teniendo un problema, consiste en una maldición que quiero acabar con nuestras vidas y la existencia de nuestra comunidad —John le dijo eso tartamudeando con timidez

—¿En que te puedo ayudar y por que crees que yo puedo ser el indicado para ello? —le pregunto el señor con serenidad.

—Una malvada bruja, puso una enorme roca en el pozo del agua del pueblo y le lanzo un hechizo para que no podamos moverla. Entre todos hemos intentado rodarla y es inútil. Entonces un vecino nos hablo de usted, nos conto que usted lo ayudo y le salvo la vida.

—¡Jajaja! Si, creo se de quien hablas, no ha pasado mucho tiempo —respondió el señor con una pequeña carcajada. El echó la cabeza para atrás con la cara arrugada. Le pareció curioso porque el vecino había dicho que habían pasado años.

—Vi cuando venias en camino y ya lo tenia todo preparado para ti. Le estiro la mano empuñada y le diǰo —Ten— el Sambriano igual estiro su mano abierta medio temblando con el labio inferior mas adelante e intercalando su vista entre la mano y la cara del señor.

Este dejo caer en su palma un papel arrugado y le dijo agarrandole la mano —Cuando estes en frente de la roca ábrelo y lee lo que está ahí escrito, asi morira el hechizo. Y no pierdas la pluma, te sera de mucha ayuda. La saco del jean y le dijo, —Si, aquí la tengo.

La mirada del señor le transmitio una gran confianza que no pudo dudar de el. Asi que le dio las gracias con una gran sonrisa mientras retrocedia para buscar la salida.

Una vez de pie en el pasto del frente, se dio cuenta que había sido muy maleducado y ni siquiera le había preguntado su nombre. Asi que se volteo para regresar a la casa, pero se le cayeron los cachetes y la mandibula al presenciar la escena: la casa se había convertido en una estructura de madera podrida con tablas caidas y ventanas rotas.

Arrugo las cejas mientras le temblaban los labios y empezó a correr hacia adentro. Cuando llegó, vio que todas las paredes estaban desgastadas, no habia ni un mueble y al fondo solo había una pintura en un cuadro rasgado con la imagen del hombre con el que acababa de hablar. En uno de sus costados estaba un simbolo de ∞. Dio unos pasos atrás con la boca y los ojos bien abiertos. No pudo pronuncíar palabra, y finalmente volteo con su cara agitada que ya estaba sudando. Con prisa, decidio tomar el mismo camino por donde habia venido.

Apenas atraveso la entrada, noto que la pluma que estaba en su bolsillo se ilumino y le permitia ver un poco en la penumbra. La saco y la puso frente a el, y de ese modo ahora si podia ver el camino en medio del bosque.

Corrio por unos minutos con prisa, con el afan de llegar de nuevo al pueblo y que todos sus vecinos pudieran beber agua, mucĥos ya deben estar sedientos. Sin embargo, despues de todo lo que le paso en el trayecto de ida, tenia que estar alerta ante cualquier trampa con la que se pudiera tropezar.

Después de unos minutos, retrocedió la cabeza y hundió la cara, al ver que se estaba dirigiendo a una ruta inusual. El camino derecho se terminó y se estrello con el bosque espeso. Pero luego noto que lo que en realidad habia hecho era que se había dividido y formado una encrucijada.

Guardo la pluma en su bolsillo y se detuve en la mitad del comienzo de dos caminos. Miraba a todos lados con la frente sudada y los ojos consternados, ya que no sabia que senda tomar. De un instante a otro, penso que estaba que estaba ahí perdiendo el tiempo y se arriesgo a tomar el lado izquierdo.

Corrió por el pasillo de tierra y supuso qué no debia ser muy largo porque si sus cálculos no le fallaban ya no estaba muy lejos del campo amarillo; y asi fue, no paso mucho tiempo cuando vi la salida.

No obstante, al atravesarla no sintio la luz del sol quemando sus brazos como la ultima vez. Al contrario, se había detenido jadeando en un paisaje donde el color parecía haber sido succionado, dejando solo ceniza y sombras.

Se encontraba a la orilla de una especie de riachuelo de agua oscura con arboles marchitos al otro lado, la arena donde se encontraba de pie era grisosa. En eso, vio varios ojos que salian de la superficie del agua por todos lados, luego divisó que iban acercandose a el. Cuando vio que los cuerpo de los ojos comienzaron a salir del agua, se dio cuenta que eran enormes cocodrilos de piel verde oscura que iban hacia el, con la boca abierta mostrandole sus enormes colmillos.

A el enseguida le salto la cara, abrio bien los ojos y la boca y revolotio los brazos. Dio media vuelta despavorido y huyocde regreso a la entrada meniando los brazos en el aire. Justo antes de que ellos lo alcanzaran atravezo el rectangulo vertical y lo que paso fue que todos ellos se estrellaron como contra un muro invisible y se difuminaron en el aire; era como si fueran una especie de ilusión.

Corrio con todas sus fuerzas y en menos de lo esperado volvio al centro de la Y. Apenas llego ahí empezo a escuchar voces en el aire de gente quejandose con lamentos —Tenemos mucha sed, nos estamos deshidratando, ya es demasiado tarde muchos estamos padeciendo.

John comenzo a ver imágenes borrosas flotando a su alrededor con ĺas caras de sus vecinos llorando, gritando y agonizando. El se tapo los oídos con las manos y cerro los ojos agitando la cabeza; hasta que no pudo mas. Emprendio una corrida por el camino de la derecha gritando ya que no tenía mas opcion. El recorrido tuvo el mismo largo del de la izquierda. Cuando arravezo la salida, llego a un pequeño espacio de tierra y grama que estaba rodeado de una jungla de arboles y ramas, estaban todos pegados. En ese momento, vio que comenzaron a parecer luces de muchos ojos entre los matorralles, unas detrás de otras.

Tembló de miedo al sospechar que algo parecido a lo que paso en el otro extremo, iba a ocurrir. Asi que empeźo a retroceder respirando con dificultad, mientras movia las pupilas de sus ojos que estaban medio salidos de lado a lado.

Al darse la vuelta para emprender la huida, grandes panteras negras saltaron de detrás de los arboles y enseguida se fueron detrás de el. Afortunadamente, John nuevamente logro cruzar la entrada, y esta vez una de las panteras también lo hizo. Pero cuando tuvo medio cuerpo adentro, este se deshizo en el aire, y consigo, el resto de sus ecuases y el lugar.

Corrio desesperado ya con con lágrimas en sus ojos. No podía mantener el balance, por eso varias veces perdio el equilibrio. Hasta que regreso nuevamente al centro del principio de los caminos porque no tenía mas opcion.

Una vez ahí, con el pecho agitado y la cara arrugada, vio como las imágenes borrosas volatiles y las voces y gritos de lamento se le venian acercando por los alrededores, para estremecer su mente una vez mas.

A pesar de eso, en ese momento, la pluma blanca volvió a brillar en su mano. La abrio, la sostuvo con los dedos y la miro de frente. Por algun motivo, esta hizo que se diera media vuelta. Apunto hacia el bosque de entre las dos sendas, donde se estrellaba el camino por donde llego ahí.

Estiro el brazo con la pluma en la mano y vio como los árboles y el monte se fueron moviendo en la tierra separandose. Deǰaron libre un camino que era como la continuación real.

No dudo por un segundo en seguirlo y escapar de ese ambiente perturbante que lo estaba acechando; lo fue dejando atrás en la entrada. No paso mucho tiempo cuando noto que estaba llegando a la entrada amarilla del campo, pero esta vez, se veia mas opaca.

A penas llego a la salida, se dio cuenta que la fuerza de la luz del sol era casi nula, porque esa vez, el cielo estana topado de nubes grises. En eso, empezo a llover muy duro y con la tormenta comenzaron a caer relámpagos. Solo se le ocurrio estirar el brazo una vez mas con la pluma que aun la tenia en la mano.

Pero en lo ipso facto, una poderosa ráfaga de viento vino hacia el. Puso el otro brazo en frente de su cara con los ojos medio cerrados, y sin darse cuenta, las brisas desbordantes arrancaron la pluma de su otra mano. Se la llevo volando por los aires del campo y dejáron a John desarmado.

A pesar de eso, la pluma brillo en medio de la basta tormenta en la atmósfera. Produjo que las nubes grises se empezara a apartar en las alturas del camino del frente de John y con eso, la tempestad comenzó a cesar en esa zona.

John al no sentir mas el vendaval de brisa abismal en su cara, bajo lentamente el brazo y medio abrio los ojos y la boca al ver que la tormenta solo seguia csyendo a los lados de la senda. Lo unico que aun prevalecía era el entorno grisasio que aun perpetuaba el torrencial aguacero de los lados.

En ese preciso instante, el Sambriano vio como la pluma venia volando hacia el y aterrizó entre sus pies. El la tomo con rapidez, la metio en su bolsillo y emprendio el camino con el pecho en alto.

Al llegar al otro lado del bosque, se mantuvo alerta mirando a todos lados por lo que había acontecido al principio en ese segmento. No obstante, por extrañas razones para el, lo estaba atravezando sin obstaculo alguno.

Tenia el presentimiento que ya se estaɓa a punto de llegar a su pueblo, cuando de repente, se volvió a estrellar con algo que apareció de la nada. Penso que eran de nuevo el tronco y las raices que se estaban demorando. Pero para su sorpresa, cuando alzo la cabeza, vio a una mujer con un vestido negro que se iba volteando de lado a unos metros de el. Supuso que se trataba de la bruja que había hechizado el pozo de su pueblo.

—No se por que no se les vino a la cabeza que yo estaba escuchando todo lo que estaban planeando ¿Acaso crees que en un bosque comun y corriente como este ocurririan todss estas cosas? Las superaste todas porque eres un descarado valiente, pero aun asi un incompetente al no pensar que yo estaba detrás de todo esto. Si mi intervencion indirecta no funcionó, entonces voy a acabar con todo esto con mis propias manos.

Después de pronuncíar esas palabras, se dirigio directamente hacia el a una alta velocidad. Lo agarro por la cintura en centésimas de segundo y se lo llevo volando hacia arriba en el aire, Cuando estuvieron sobre el bosque a una altura prudencial, arrojo su cuerpo con fuerza de vuelta a la superficie.

John iba cayendo a una gran velocidad magnetica, con la cara estirada hacia atrás. Cuando paso por la copa de los arboles, estos extendieron sus ramas y formaron una especie de red que lo detuvo en el aire, justo antes de que se estrellara contra el suelo. Luego, las ramas se deshicieron y el término de caer suavemente.

La malvada bruja apreto lo dientes al darse cuenta que no era la unica en ese lugar que podía controlar la naturaleza. John levanto su pecho y la vio aun en las alturas. Esta inmediatamente, bajo a gran velocidad dirigiendose a el para envestirlo.

El volteo la cabeza y formo una X con sus brazos encima de esta. Pero antes de que ella llegara a el, la pluma que estaba en el bolsillo del Sambriano se ilumino. Lo que produjo que esta no lo pudiera tocar y lo traspasara.

Freno a la fuerza arrastrando sus pies en la tiera. A penas el chico capto lo que habia sucedido, miro hacia atrás y al ver a la bruja de espaldas decidió levantarse y correr hacia donde se estrellaba el camino con el bosque para ver si habia alguna forma de atravesarlo.

Pero la vegetacion y los troncos estaban tan pegados que no había forma ni de poner un pie ahí. En eso, dio un giro y se encontro con la bruja feroz, a unos metros de frente, viendolo a los ojos con una sonrisa malevola. Esta, alzo un brazo a la altura de la cabeza con la mano de garra hacia arriba, y una gran lĺamarada de fuego se le formo en la mano.

La echo un poco para atrás para tomar impulso y luego estiro el brazo apuntando directo hacia el. El solo se recosto a los troncos apoyando las manos abiertas en ellos y cerro los ojos. Pero cuando estuvo a punto de llegar a el, su bolsillo de nuevo se ilumino.

Esto, provoco que la gran llama de fuego se dividiera y cayeran en varios arboles de arboles de la barrera del bosque. Estos se comenzaron a incendiar y a pulvererizarse, dejando libre el camino hacia el pueblo.

John aprovecho la oportunidad, y se sin pensarlo tomo el camino que todavia tenia pequeñas llamaradas de fuego ardiendo a su alrededor en los árboles.

La bruja negra se enfado tanto, al punto que alzo la cabeza y dio un grito feroz al aire. —¡Ahh!

Enseguida, emprendio la marcha para perseguir al chico, pero cuando estuvo a punto de llegar al lugar donde los arboles estaban obstaculizando el sendero, estos se agruparon nuevamente y lo volvieron a tapar. La malvada mujer se estrello contra estos y Jonh volteo la cabeza con un suspiro de sorpresa al escuchar el sonido del gran golpe.

Para su alegría, el ya se encontraba a unos pasos de la gran entrada de su pueblo Sambria. Al cruzar la entrada, comenzo a gritar para que todos los escucharan, —Lo consegui, lo consegui. Tengo un conjuro para deshacer el hechizo de la bruja.

Todas las personas se encontraban afuera de sus casas, sentadas en diferentes rincones con su rostro caido y pensativo. Pero cuando escucharon mis gritos, abrieron bien los ojos ya que no creian que esa fuera mi voz. Se levantaron con las cejas levantadas y la boca medio abierta y cuando me vieron salio a relucir su dentadura y sus mejillas se hincharon. Todos salieron corriendo y me persiguieron hasta llegar al frente del pozo.

—Hiciste un buen trabajo John, nos alegra a todos que estes de vuelta, que al parecer es con buenas noticias — le dijo el señor que propuso el plan poniendole la mano en la espalda; mientras que los demas solo lo veian con una sonrisa esperanzadora.

—Encontre al señor del que hablaba, o mas bien el me encontro a mi. Me dio este papel, tengo que leer lo que esta ahí frente a la piedra —saco la bola de papel de su bolsillo y se la mostro.

Se fue acercando mas al pozo y a la piedra mientras lo abría. Cuando tuvo el mensaje del papel a la vista leyo:

Todo corazon humilde y solidario, tiene el permiso de manifestar el poder aupremo para derrocar las acciones destructivas del mal. Por eso, hoy rompo, erradico y cancelo toda acción recurrente de la oscuridad.

Después de pronuncíar esas palabras la piedra enorme empezo a temblar. Pero en ese mismo instante, se escucho un estruendo que provenia del bosque. Todos voltearon a mirar, y era la bruja feroz que se habia elevado en el aire encima de los arboles.

—Ni crean que se van a salir con la suya pueblerinos— dijo la mujer de negro mientras se acercaba volando con una sonrisa que abarcaba su rostro de lado a lado.

En ese momento la roca gigante seguia temblando, y de un momento a otro, una luz blanca en su interior la hizo estallar y desmoronarse en pedazos.

La bruja al ver lo que acababa de ocurrir se quedo petrificada en el aire y después dijo —¿Con que esas tenemos? Esta bien, ustedes se lo buscaron. En ese preciso instante, dio vueltas en las alturas con los brazos abiertos y de ese modo comenzo a formar un tornado que en un santiamén, se fue haciendo mas grande y mas poderoso.

Se iba dirigiendo al pueblo a arrasar con todo, entonces la mujer tenebrosa dijo, —Si no quisieron a las buenas, entonces hagamoslo a las malas, acabemos con todo esto de una vez por todas.

Al ver esto, todos los Sambrianos abrieron la boca con sus ojos y cejas temblando; el huracan iba aproximandose tan rápido que ya ni siquiera les daba tiempo de huir. Pero entre la confusión, algo ocurrió. La pluma blanca salio volando del bolsillo del jean de John y se puso en la mitad, entre la gente y del tornado.

Brillo tanto que formo al parecer, un tipo de capa blanca que impedia que los círculos de viento avanzaran. Se movia hacia la derecha y la pluma también, se movía hacia la izquierda y la luz blanca también lo hacía. Hasta que llego el punto en que el tornado fue retrocediendo dirigiendose hacia la bruja malevola que aun se econtraba flotando.

Esta al darse cuenta que ahora se dirigía a ella, abrió tanto los ojos que se le dilataron mucho las pupilas por el terror que estaba entrando su cuerpo. Movio los brazos en varias direcciones, abrió bien la boca e intento huir. Pero el huracan gigante con su velocidad masiva la alcanzo y la succiono dentro de el.

El tornado se dirigio al desierto que estaba despues del bosque, al sur del pequeño conjunto de viviendas. Se llevo a la mujer maligna que dara vueltas en sus torbellinos por toda la eternidad.

Luego de eso, John se convirtió en el heroe del pueblo. Cuando salia todos lo saludaban con una gran sonrisa, mas aun cuando la gente estaba sacando agua del pozo. Las costureras le regalaron ropa que tejieron para el y el se hizo un amuleto que llevaba en su cuello todo el tiempo: un collar con la pluma blanca de colgante que a veces brillaba por un segundo y era su símbolo de protección.

"Cada vez que el amuleto emitía ese destello fugaz, los habitantes de Sambria sentían una brisa fresca en el rostro que les recordaba que mientras existiera la bondad, ninguna roca sería demasiado pesada para moverla."



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